1955 - SUSPENSIONES AL POR MAYOR - LABRUNA, ROSSI, LYNCH. MONUMENTAL CLAUSURADO

El 26 de Junio de 1955, se disputaba la 8° Fecha del campeonato.

El partido mas atrayente enfrentaba al puntero River Plate (12 pts, 5PG y 2PE) e Independiente en el estadio Monumental.


Cuando los locales iban en ventaja por 1 a 0 a los 60 minutos, el referee británico Ronald Lynch expulsó a Néstor “Pipo” Rossi centre half de los millonarios tras un incidente con José Varacka (le aplicó un puntapié intencional) y posterior insulto al juez.

Labruna capítán de River de conducta intachable, conocido como un futbolista sereno y responsable, tampoco guardó el debido respeto al increrpar al árbitro cuando expulsó a Rossi. Sin embargo no fue sancionado en el partido.

Posteriormente el tribunal de penas suspendió con DIEZ fechas a Rossi y CINCO fechas a Labruna, pudiendo computar la sanción en los partidos amistosos jugados para la fecha patria del 9 de Julio (gira por Paraguay en donde enfrentó a Olimpia (3-3) y Libertad (1-5).

El juez Lynch fue suspendido condicionalmente por 30 días por el Tribunal de Penas por su actuación, en el que según el órgano colegiado: el árbitro no obró con la debida energía y dando por sentada una falta de respeto por parte de Labruna permitiéndole continuar en cancha. Debido a esto el 4 de Julio presentó su renuncia como árbitro a la AFA y al mismo tiempo solicitó la rescisión de su contrato.

Labruna cumplió la sanción y regresó en la fecha 12 contra San Lorenzo de Almagro (7 de Agosto) por su parte, Rossi lo hizo en la fecha 16 contra Tigre (28 de Agosto)

Por este motivo, el River invicto en el campeonato, fue disminuido a la cancha de Manuela Pedraza y Crámer a enfrentar a Platense el 3 de Julio.

Una inoportuna actitud de Amadeo Carrizo quien le propinó un puntapié a Gregorio Beraza, fue sancionado con penal por el árbitro Leslie Burfield que derivó en lamentables sucesos por parte de los parciales riverplatenses que llevaron a la suspensión del match a falta de 4 minutos.

Platense ganaba al finalizar el primer tiempo con gol de Vicente Sayago a los 20’

En el período final River empató por intermedio de Walter Gómez a los 12’ quien fusiló a Julio Cozzi con tiro cruzado. El entusiasmo arrastró un sector del alambrado, poduciéndose una avalancha que echó al público al campo de juego. Varios lesionados leves y una suspensión de 13 minutos.

Al proseguir el encuentro, en un centro que descolgó Carrizo, Berazza se presume, molestó al arquero empujándolo y golpeándolo con el codo. Infracción que pasó por alto el referee.

Corrían 34 minutos cuando en represalia, el guardavalla lanzó un visible puntapié al centrodelantero.

Esto fue el detonante del escándalo:

El árbitro a dos metros, sancionó tiro penal sin expulsarlo y tras esto Beraza cayó al suelo tomándose la cabeza, actitud que mantuvo en un costado del campo de juego hasta que nuevamente Sayago convirtió la pena máxima.

Los hinchas milllonarios, que hasta el momento se limitaban a gritar contra el árbitro, se enardecieron por este episodio.

Los hinchas calamares respondieron quemando una bandera de River y aquellos respondieron provocando destrozos en las instalaciones del club local.

El árbitro decidió la suspensión del encuentro con el marcador 2 a 1.


Posteriormente el Tribunal de Penas falló dando por finalizado el partido con dicho resultado y clausurando el Estadio Monumental de Núñez por tres fechas, debiendo jugar contra Estudiantes en Vélez, contra San Lorenzo en Huracán, partido suspendido que continuó en Racing y el superclásico contra Boca también en el estadio de la Academia.

Volviendo a lo que sucedió con el referee brítánico Ronald Lynch, suspendido tras el River-Independiente, este fue posteriormente convencido de que se retractara de su decisión y retiró la renuncia.

Aprovechando que no hubo fecha por el campeonato el 9 de Julio, por gira de equipos por el interior del país. Sumado a que la fecha del 17 de Julio se suspendió por lluvia, cumplió la sanción impuesta y regresó el 24 de Julio dirigiendo el match entre Huracán y Lanús.