El año 1964 comenzó con un conflicto en AFA entre los clubes denominados grandes y los denominados chicos.
Los primeros pretendían el voto calificado (
Estos también propugnaban por el aumento de los equipos que
intervinieran en la primera división elevando de
Además, la reincorporación a primera de Newell’s Old Boys de
Rosario que había iniciado un juicio a la AFA que le impidió el ascenso en 1961
por un supuesto caso de incentivación y la suspensión de los descensos por las
siguientes dos temporadas lo que llevaría a que el año 1966 comenzara con 18
equipos.
Los segundos, representados por la figura del delegado de
Banfield, Valentín Suárez, pretendían una reestructuración de las categorías
inferiores.
Esta circunstancia llevó a que se produjera el aplazamiento del
comienzo del torneo de Primera División 1964.
El 27 de Febrero, el grupo constituido por Boca Juniors, River
Plate, Racing Club, Independiente, San Lorenzo de Almagro, Huracán y
Vélez Sarsfield, aprobaron la realización de un torneo extra que se
disputaría a dos ruedas, todos contra todos, a la espera de un acuerdo para dar
comienzo a la disputa del certamen oficial.
Dicho torneo tendría el nombre de Campeonato Extra de Pretemporada- Copa Jorge Newbery por conmemorar los 50 años del fallecimiento del notable deportista y aviador ocurrido en Los Tamarindos provincia de Mendoza.
Como curiosidad reglamentaria, sólo se permitiría un cambio de
jugador por equipo y debería realizarse hasta el minuto 44 del primer tiempo.
Si bien el fixture original marcaba que el día 22 de Marzo se
enfrentaran Vélez e Independiente, la dirigencia roja comunicó una semana antes
que postergaría su el inicio de su participación (finalmente desistiría
aduciendo que el equipo haría una gira preparatoria para la disputa de la Copa
Libertadores) mientras otros partidos se fueran disputando.
Mientras se llevaban a cabo frustradas jornadas de negociaciones
entre las dos facciones, pasaje a cuartos intermedios y amenazas de constituir
una nueva entidad futbolística, el Jueves 26 de Marzo dio comienzo la copa en
cuestión (el 22 de Marzo una copiosa lluvia postergó su iniciación programada).
En dicha jornada, San Lorenzo venció a Racing tres a uno.
Huracán y River igualaron en un gol. El equipo Millonario estaba
integrado con nuevas incorporaciones como Luis Cubilla , Hugo Gatti y Roberto
Matosas (estos dos últimos habían debutado en los días previos en un doble
partido frente a Peñarol de Montevideo por el pase del uruguayo).
Por su parte Vélez igualó en dos goles. En el Fortín debutaron
Rogelio Domínguez en el arco e Iselín Santos Ovejero procedente de Leonardo
Murialdo de Mendoza, entre otros.
Pero el hecho sobresaliente de este torneo se produjo en la
segunda fecha, en el encuentro que igualaron en La Bombonera, Boca Juniors y
San Lorenzo cero a cero.
Faltando 5 minutos para que expirara el término establecido para realizar cambios en los equipos, la hinchada de Boca Juniors coreaba el nombre de José Sanfilippo como expresión de deseo de que se incorporara al equipo.
El jugador aludido se encontraba en un costado del field junto a Aristóbulo Deambrossi, director técnico del plantel xeneize y a Adolfo Pedernera, asesor
en la especialidad.
De pronto pudo verse que se incorporaban Deambrossi y Sanfilippo,
y que este exasperado aplicaba un violento golpe de puño a su jefe técnico.
Seguidamente le dirigió a Pedernera una violenta e interminable
serie de gruesos y malos insultos. Advertida la incidencia por el público,
retirados los protagonistas a los vestuarios al terminó el primer tiempo y con
la llegada de los jugadores, se clausuraron las puertas impidiendo la entrada
de toda persona ajena a la entidad.
Finalizado el encuentro, manifestó Sanfilippo, que no se explicaba
el por qué no se lo incluía en el equipo a pesar de sus insistentes pedidos.
Los compañeros de equipo del número 10 repudiaron su actitud y
consideraron que debería aplicarse al “nene” una sanción disciplinaria.
En lo que respecta al presidente de la institución, señor AlbertoJ. Armando, también se supo que estaría dispuesto a aplicar un severo
correctivo al eficaz goleador boquense agregando que “en esta oportunidad
Sanfilippo no será perdonado”
El 31 de Marzo se reunió la Comisión Directiva y tomó una decisión
contundente, según explica el comunicado:
“Considerando que el jugador José Francisco Sanfilippo, con su
actitud del sábado 28 del actual en el partido con el club San Lorenzo de
almagro ha cometido un grave acto de indisciplina y una afrenta gravísima a
esta institución, al público y al deporte en general, a la vez de hecho y de
palabra, en primer término al director técnico Aristóbulo Deambrossi y que este
hecho agrava la actitud adoptada por el mismo jugador al desertar de la
delegación que viajara recientemente a Bolivia.
Por ello, esta comisión directiva resuelve por unanimidad:
Primero: Aplicar al jugador José Sanfilippo el inciso d) del
artículo 329 del reglamento general de la Asociación del Fútbol Argentino
rescindiéndole el contrato con la institución.
Segundo: Comunicar esta resolución al cuerpo técnico de la
entidad“
Rápidamente y en medio del escándalo, el presidente de Nacional de
Montevideo, Eduardo Pons Etcheverry viajó a Buenos Aires para acordar la
incorporación de Sanfilippo a su equipo de cara a la disputa de la Copa
Libertadores. (cuya intención de ganarla se vería frustrada por una seria lesión sufrida por el notable goleador).
La hinchada xeneize se inclinó a favor del delantero y en contra
del técnico y la dirigencia y así lo hizo saber el Domingo siguiente en la
Bombonera frente a Racing en un clima de tensión nerviosa y silbidos.
A sabiendas de esto y en el intento de contrarrestarlo, se incluyó
en el once inicial a la figura de Paulo Valentim.
Los jugadores le hicieron un cerco de amistad a Deambrossi, en
defensa de su disciplina. Fue un gesto, pero también un desafío a los miles que
habían arrostrado los rigores de una tarde lluviosa para defender o denostar la
actitud de la directiva boquense.
Cuando el árbitro Praddaude anunció el fin de los primeros 45
minutos, la salida de Deambrossi y los cracks boquenses, asumió perfiles
desagradables.
Proyectiles, más de contundencia psicológica que de efectividad
física decían a las claras que la hinchada no estaba contenta y el enojo se
particularizaba con la dirección técnica, que repitiendo el error contra San
Lorenzo, insistía con la misma alineación.
En los días posteriores, finalmente llegó el acuerdo tan ansiado
entre los clubes grandes y chicos y con ello el inicio de la temporada oficial.
Debido a esto, se decidió suspender la sexta fecha (primera de las
revanchas), dar por cancelado el torneo y declarar ganador del mismo a San
Lorenzo de Almagro que al momento era el líder de la competencia.
El 9 de abril de 1964 el consejo directivo de la AFA determinó el
ascenso de Newells con la condición que desistiese el juicio y que acatase
el fallo del tribunal (algo que de hecho había ocurrido porque había jugado
tres torneos en la Primera B).
En esa misma reunión los dirigentes resolvieron anular los
descensos de todas las categorías con retroactividad 1963. Al mismo tiempo se
produjo una reestructuración en el ascenso, incrementándose la Primera B con
ocho equipos más.
El 14 de abril se aprobó el ascenso de Colón de Santa Fe, Excursionistas,
All Boys, Almagro, Talleres de Remedios
de Escalada y Defensores de Belgrano a la Primera B. También subieron El Porvenir
y Argentino de Quilmes. Por su parte Fénix, Estudiantes de Buenos Aires, Brown
de Adrogué, Comunicaciones, Sacachispas y Justo José de Urquiza, pasaron a
jugar en Primera C, lo mismo que Sportivo Palermo y Porteño en lo que se
denominó “la noche de los ascensos express”.
Como resumen de lo que fue la Copa Jorge Newbery, publicó Crónica
cuando se llevaban disputadas tres jornadas:
“Cuando algo comienza mal como árbol torcido, es inútil tratar de
enderezarlos.
Este torneo que no debió llevar el nombre de Jorge Newbery, figura
demasiado grande o intocable para este certamen de poca monta, nació bajo un halo
maldito.
Como todo lo que se hace apresurado, fue el efecto de la iracundia
de los dirigentes de los clubes grandes. Y como todos los gestos exaltados,
tiene un resultado devastador. Acaso sí se le hubiera llamado torneo
preparación y hubiera sido concebido con una actitud más modesta y simpática,
no estaríamos aquí dispuestos a caerle, porque sentimos el desaliento de los
espectadores con todo el peso de la censura.
Aquel sábado en que tras una ligera lluvia se suspendió la
inauguración del certamen en San Lorenzo dejando a los que habían ido a la
cancha con un palmo de narices, hasta ayer en que se jugó en condiciones
inadecuadas porque no se trata de un torneo oficial, se mostró poca suerte en
todo.
Entre medio de este lapso que comprende solo tres fechas, se han
producido incidentes extraños como ese de Sanfilippo, verdadera desgracia
deportiva.
Por sus alternativas y que afectan a un equipo popular - y otros más entre jugadores - pues en todas las jornadas hubo expulsados, juego brusco y en fin, que al nacer el torneo, alguien lo maldijo de firme y llegó.”

